Estimados lectores:
En Editorial dÉpoca tenemos un humilde objetivo: recuperar joyas clásicas —de finales del siglo XVIII y el siglo XIX—, que por alguna inexplicable razón no han llegado hasta nuestros días en castellano.
Con nuestra nueva publicación, EVELINA, queremos reivindicar la figura de una maravillosa escritora injustamente olvidada, Frances (Fanny) Burney, una de las «madres de la novela».
Jane Austen se refería a Frances como «la primera y más importante novelista inglesa». Tal era la admiración que Austen sentía por ella, que en su conocida novela La Abadía de Northanger refleja la gran inspiración que supuso para su propia obra, poniendo en boca de sus personajes que las obras de Fanny «muestran un prodigioso poder de la mente, el conocimiento más profundo de la naturaleza humana en todas sus variantes, y las muestras más sublimes de ingenio y humor que jamás se hayan transmitido al mundo»
Hemos querido honrar la memoria de esta genial novelista con la publicación de su obra maestra, EVELINA, en una preciosa edición ilustrada (con más de 70 ilustraciones de época firmadas por Hugh Thomson) y con una deliciosa traducción a cargo de Eva María González.
Y ahora, volvamos más de doscientos años atrás, y a través de EVELINA, espiemos por la cerradura los placeres y peligros de la alta sociedad inglesa y la vida social londinense de finales del siglo XVIII.
Recibid un cordial saludo de los editores
Frances Burney(1752-1840). Reconocidísima novelista satírica inglesa que describe de un modo brillante la opresiva forma de vida de la mujer, así como otras formas de hipocresía social de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Fue una de las «madres de la novela». Publicó Evelina de forma anónima en 1778. Le siguieron Cecilia en 1782, Camilla en 1796 y The Wanderer en 1812.


